El Retorno de lo Idéntico: responsabilidad y liderazgo

Mar 17 2020

El Retorno de lo Idéntico: responsabilidad y liderazgo

“Proteger nuestra salud, y la de todos. ¡Juntos lo superaremos!”. Este podría ser el mensaje más repetido en los titulares de los medios sociales y de comunicación a lo largo de estos últimos 10 días en España debido a la pandemia COVID-19 que estamos sufriendo. Son momentos para asumir la Responsabilidad y el Liderazgo.

Como consecuencia de esto, y sin haberlo deseado, habrá un antes y un después, como ha sucedido otras veces en los últimos 75 años. Pero la pregunta recurrente desde hace algún tiempo, era si estamos preparados para la revolución digital. Hoy es bastante más sencilla, ¿estamos preparados para esto?

Recupero algunas ideas sobre las que ya hemos reflexionado y que retornan de nuevo, como proclamaba Nietzsche. Son una respuesta lógica e instintiva frente a la situación que protagonizamos. Una vez más, vuelve lo idéntico, tal y como ha sucedido en el pasado. Se repiten las preguntas, como sucede cada vez que, eso que llamamos vida, nos “corrige los acentos”, ya sea de modo individual o colectivo.

En los momentos extraordinarios, solemos someter a validación aquello que pensamos sobre lo que somos y lo que creemos, y después lo contrastamos con nuestro comportamiento real ante una situación que nos pone a prueba cada hora.

Alguno de los aspectos que exigen mayor determinación son la gestión emocional, la responsabilidad (individual y corporativa), y el liderazgo.

Nuestro mejor y peor enemigo

Las emociones son fascinantes. Es un increíble proceso psicológico para adaptarnos y responder al entorno cuya única finalidad concreta es la de sobrevivir. Influyen en nuestro comportamiento, sobre todo, algunos legados evolutivos como el miedo.

Recuerdo el grandioso diálogo “Lágrimas en la lluvia” que protagoniza el replicante Roy Batty (interpretado por Rutger Hauer) y el Blade Runner (Harrison Ford) de la película del mismo nombre de Ridley Scott (1982), que dice: «Es toda una experiencia vivir con miedo, ¿verdad? Eso es lo que significa ser esclavo.»

El miedo sano nos infunde prudencia, virtud practicada por los sabios según Aristóteles. En contraste con el miedo disfuncional que paraliza nuestro sistema de decisiones y nos lleva a la ansiedad, el pánico o las fobias.

Afrontar y gestionar las emociones desde la serenidad, nos deja espacio para exhibir un comportamiento adecuado a cada situación, tomando el mando y evitando que nuestra amígdala nos secuestre. Aprender a sacar el mejor partido a nuestro potencial y gestionar nuestras emociones, es esencial en estos momentos.

Asumir la Responsabilidad

Estos días, también se repite el mantra de la cuarentena: “hay que asumir la Responsabilidad individual”. No lo creo. Eso es lo que nos ha conducido hasta aquí.

Mis amigos, por ejemplo, me dicen: “Me quedo en casa para no contagiarme”; creencia muy extendida en la población. No compañero, ¡no!, te quedas en casa para no contagiarme a mí. Esto es responsabilidad, pero colectiva, que es justo aquello de lo que hemos huido en los últimos 50 años. Recordemos, por ejemplo, a J.F Kennedy e su discurso del 20 de enero de 1961: «No pienses qué puede hacer América por ti. Piensa, qué puedes hacer tú por América»

Hablamos de ejemplaridad pública e individual, que es el resultado de nuestra responsabilidad. Sin duda los colectivos que están a nuestro servicio en esta pandemia se merecen nuestro aplauso desde el balcón. Y nosotros, ¿nos merecemos ese aplauso? Ya lo denunciaba Saint-Just: «Se promulgan demasiadas leyes, se dan pocos ejemplos»

Valor compartido y sostenido

Y por si no fuera suficiente, apenas hace un mes que ha finalizado el World Economic Forum Annual Meeting Davos 2020. En el primer punto de su manifiesto, se dice:

«El propósito de las empresas es colaborar con todos sus stakeholders en la creación de valor compartido y sostenido. Al crearlo, las empresas no cumplen únicamente con sus accionistas, sino con todos sus stakeholders: empleados, clientes, proveedores, comunidades locales y la sociedad en general»

Quizá es un buen momento para hablar de Propósito. Es una prueba para nosotros y nuestras compañías, y para saber si los propósitos de nuestras empresas son realmente genuinos, y algo más que un bonito banner en la web.

A algunos profesionales, autónomos y pequeños empresarios no les ha dado tiempo a asumir que están sin actividad y en casa. Sin embargo, se han presentado ya 7.000 ERTEs en España, en el primer día laborable después del decreto del Estado de Alarma.

¿Causa sobrevenida, o aprovechando que..? La información la desconozco. Podemos reflexionar y poner también en cuarentena el propósito, los valores y la RSC de algunas compañías. ¿Creamos valor compartido y sostenido? Si no es así, es momento de abordar una Transformación Cultural.

A pesar de todo, los que ya vamos teniendo una edad, sabemos que las grandes historias personales y sociales se escriben superando grandes adversidades. ¿No es momento para la responsabilidad y el liderazgo?

Algunas ideas fuerza

  1. Somos ingenuos si ignoramos que nuestra gente mayor lo ha pasado peor que nosotros ahora mismo. Sólo tienes que revisar un poco la historia contemporánea del siglo XX, o mirar hoy, a otra parte del mapamundi. No te quejes, creo que muy pocos en nuestro entorno tienen justificación para hacerlo. Y seguramente tú no.
  2. Ahora sí, necesito la responsabilidad individual, para que elijas cómo quieres ver el mundo. No sirve emplear energía en pensar en cómo es “realmente”, y buscar y encontrar indicadores que apoyen tus creencias. Pero claro, te hace sentirte seguro.
  3. Decide a qué dedicas tu tiempo. Que aunque parezca que ahora dispones de mucho, sólo tienes todo el que hay.
  4. Gestiona tus emociones, en especial el miedo, y controla tu estado de ánimo y energía.
  5. Pues eso, a pesar del miedo, de la incertidumbre del momento, de la ansiedad que nos producen los cambios, es buen momento para redescubrir cómo quieres vivir el resto de tu vida. Vendrán situaciones complejas, pero el liderazgo consiste en focalizarse, decidir lo que quieres hacer y con quién, recoger la energía necesaria para llevarlo a cabo, buscar cómo añadir valor de modo sostenible, y ponerte manos a la obra.
  6. El cambio es vertiginoso, y pone a prueba nuestras habilidades, las que conocemos y las que no. Es el momento de abrir la caja de herramientas y utilizarlas. La responsabilidad, la gestión emocional, el trabajo en equipo, la empatía o la gratitud, por ejemplo, son claves para desarrollar a fondo el liderazgo. Y sí, son momentos de responsabilidad y liderazgo.
  7. Y todo esto, sólo depende de ti, de tu voluntad y tu determinación. Búscala, todos la llevamos puesta, aunque haga mucho tiempo que no la vemos.

Y para finalizar, recuerda que sólo sobreviven las especies que se adaptan mejor, no las que son mejores.

¿Te adaptarás tú?

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Francisco Javier Alonso Miñambres