al filo de lo imposible valentía y trabajo en equipo

Valentía y trabajo en equipo, «Al filo de lo Imposible»

¿Sabes que detrás de casi todas las grandes hazañas de nuestra civilización, se encuentra una fascinante historia de valentía, liderazgo y trabajo en equipo? Nada de esto sería posible sin la inquietud por explorar los límites.

Siempre he pensado, que nuestros equipos necesitan una mentalidad intrépida que abrace la curiosidad, desafíe los límites y enfrente lo desconocido. Es imprescindible en la búsqueda constante de la innovación y el éxito.

Recientemente, tuve el placer de asistir a una conferencia en la Fundación Ramón Areces titulada “La exploración al límite”. La impartió mi admirado Sebastián Álvaro, director del icónico programa de rTVE “Al filo de lo Imposible”. Sebastián, un intrépido explorador y comunicador español, ha dedicado su vida a desafiar los límites de lo posible, llevando a su audiencia a lugares remotos y fascinantes.

Mi afectuoso agradecimiento por inspirarnos y contagiarnos el amor a las montañas y a la aventura.

Explorar “al filo de lo imposible”

Hace unas semanas, en una sesión de Coaching de Equipo, un comité de dirección con el que trabajo se enfrentó a una situación desafiante. Estábamos en un exigente y maravilloso espacio natural. Esto les obligó a entrar en un entorno desconocido, y cuya única solución viable requería de altas dosis de curiosidad, trabajo en equipo y cierto nivel de coraje. Mi admiración a Eva, a Tomás, a Juan, y al resto del equipo, por su entrega y valentía.

En el trasfondo de esta prueba, impulsada por el liderazgo, se tejió una red de confianza y colaboración imprescindible para atreverse a explorar situaciones desconocidas. El trabajo en equipo es la columna vertebral de estas audaces pruebas. Cada miembro confía en las habilidades y juicio del otro, sabiendo que, en la adversidad, el apoyo mutuo, la sincronización y la cooperación son claves.

Pero esta capacidad de explorar, de actuar y de resolver situaciones, aparentemente “al filo de lo imposible”, no son fruto de la casualidad.

Para conformar un Equipo de Alto Rendimiento (EAR) es imprescindible hacer una buena selección de talento, el entrenamiento continuo y el fomento de una cultura de pertenencia. También el desarrollo competencial de cada miembro del equipo. Hablé de ello en el post “Cuando no sabes lo que deberías saber

Si bien esto es la base, hemos de abordar competencias sistémicas que formen parte d ela cultura del equipo (mejor con ayuda), como por ejemplo:

  • Desafiar los Límites Establecidos, trascender las fronteras conocidas y adentrarse en territorios inexplorados. La valentía necesaria para enfrentar lo desconocido, como Amelia Earhart, pionera en la aviación, quien desafió las expectativas de su tiempo para explorar los cielos.
  • Aprender de la Incertidumbre, que lejos de ser un obstáculo, se convierte en un terreno fértil para prosperar. En el libro «Antifrágil» de Nassim Nicholas Taleb, nos cuenta cómo las personas y organizaciones pueden no solo resistir la incertidumbre, sino prosperar en ella.
  • La Innovación como Resultado, para aventurarse más allá de lo conocido. Surgen conexiones inesperadas que pueden dar lugar a innovaciones revolucionarias.

La curiosidad como motor del éxito

En este “mundo nuevo” o BANI, como lo define Jamais Cascio (frágil, ansioso, no lineal, e incomprensible), donde la única constante es el cambio y la incertidumbre (mercado, IA, personas, planeta, etc.), tener la capacidad de explorar, se vuelve no solo valioso, sino imprescindible.

En su núcleo yace la curiosidad, el impulso que nos lleva a cuestionar, a indagar más allá de lo obvio. La curiosidad es el motor que alimenta la creatividad y desencadena la búsqueda de nuevas ideas que no tienen límites y que pueden convertirse en la chispa que enciende la innovación.

Los equipos EAR que fomentan la exploración, crean un entorno donde cada miembro se siente libre de contribuir con ideas audaces. La psicología de la curiosidad, en su esencia, es un impulso innato que empuja a los individuos a buscar, descubrir y comprender el mundo que los rodea. Es un fenómeno psicológico complejo que surge desde las etapas tempranas del desarrollo humano.

Desde la perspectiva evolutiva, la curiosidad puede entenderse como un mecanismo adaptativo, una herramienta que impulsó a nuestros antepasados a comprender su entorno para sobrevivir y prosperar. Aquellos individuos con una mayor curiosidad podrían haber estado mejor equipados para enfrentar desafíos desconocidos, desarrollando habilidades cognitivas y adaptativas, impulsadas por:

  • La Necesidad de Conocimiento. La curiosidad, a menudo, surge del deseo de comprender el mundo que nos rodea, resolver problemas y adquirir nuevas habilidades impulsadas por la búsqueda constante de información.
  • La Motivación intrínseca vs. extrínseca. La motivación, como el impulso proveniente del interés personal y el placer en la tarea. La teoría de la autodeterminación, sugiere que las motivaciones intrínsecas son más sostenibles y conducen a niveles más altos de satisfacción.
  • La Tolerancia a la Ambigüedad. Aquellos individuos con una mayor tolerancia a la ambigüedad, tienden a abrazar la curiosidad de manera más eficaz con apertura a nuevas experiencias.

Un tributo a la valentía y el trabajo en equipo

En el cruce entre la psicología, la curiosidad y la actitud de explorar, encontramos una intersección rica en matices y posibilidades. Comprender los motores que impulsan la curiosidad, y cómo esta se puede traducir en una actitud activa hacia explorar, nos permitirá fomentar entornos que estimulen a nuestros equipos EAR al crecimiento, la innovación y al descubrimiento continuo.

Pero, ser los primeros en enfrentar lo desconocido, también implica riesgos significativos. Y esto, también sucede en nuestros equipos frente a nuevos entornos y proyectos.

La valentía necesaria para embarcarse en estas situaciones, va más allá de la simple ausencia de miedo; es la capacidad de actuar a pesar de él. Como Sebastián Álvaro y su equipo, la valentía no es la ausencia de temor, sino la determinación de seguir adelante a pesar de él, un mensaje poderoso que trasciende las expediciones y se convierte en una lección de vida.

Explorar los límites, como en “Al Filo de lo Imposible”, fue un tributo a la valentía y el trabajo en equipo. No sólo fue un extraordinario programa de televisión; fue un testamento a la audacia y al espíritu humano de superar desafíos extraordinarios.

Del mismo modo, es nuestra responsabilidad, fomentar una cultura en los líderes y equipos, donde la actitud de explorar, no solo sea una disposición personal, sino una fuerza impulsora que pueda transformar la manera en que abordamos desafíos y oportunidades. No sólo abrimos la puerta a la innovación, sino que también, nos embarcaremos en un viaje emocionante hacia el crecimiento personal y profesional de nuestra gente.

Aunque en los mapas de la antigüedad, los intrépidos marinos leían “Nón Plus Últra” («No más allá») grabado por Hércules en el estrecho de Gibraltar, se lanzaban a una exploración sin fin. Con el recordatorio constante, de que siempre hay más por descubrir, aprender y lograr, a pesar de los límites.

¿Estás dispuesto a comenzar la aventura?

Sigamos.

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Javier Alonso